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Cajas archivadoras

Las cajas archivadoras son un recurso fundamental en cualquier oficina. Gracias a las cajas archivadoras es posible guardar, clasificar y conservar en perfecto estado las carpetas. Las cajas archivadoras constituyen una valiosa ayuda para mejorar los procesos de producción y aprovechar los recursos en los centros de trabajo

Usos de las cajas de archivo definitivo

Las cajas para archivo están fabricadas en cartón y plástico. Gracias a las cajas archivadoras es posible almacenar documentos importantes. Las cajas archivadoras, en las que se guardan las carpetas con los documentos de oficina, facilitan la clasificación de los documentos, hacen posible su rápida localización, son de fácil manejo y ayudan a optimizar el proceso productivo.

Las cajas archivadoras aíslan los documentos de las inclemencias del ambiente y de otros documentos adyacentes. Estas cajas agrupan y clasifican documentos necesarios.

Las cajas de archivo definitivo son las más usadas. Se trata de carpetas conteniendo documentos que no van a ser necesitados en un largo plazo de tiempo, pero que necesitan ser almacenados y conservados. Estas cajas están elaboradas en cartón o plástico y sus características incluyen la resistencia a cambios de temperatura y humedad, así como la durabilidad. Al ser cajas que estarán almacenadas durante un largo lapso de tiempo sus cualidades deben incluir una larga duración para conservar los documentos en perfecto estado.

En las cajas archivadoras lo más habitual es guardar documentos pero también hay cajas de archivo para guardar fotografías, cómics, libros o revistas, entre otros artículos.

Tipos de cajas de archivo

Cajas para archivo de la marca Norma. Esta marca es una de las más reconocidas internacionalmente en material de oficina. Norma comercializa todo tipo de artículos de oficina. Las cajas archivadoras Norma para documentos se caracterizan por estar fabricadas en cartón reforzado para mayor resistencia. Además, cuentan con perforaciones laterales de aireación que tienen como objetivo disminuir el riesgo de la formación de hongos en los documentos. Estas cajas se comercializan con tapa lateral y frontal.  También hay modelos con tapa horizontal telescópica.

Las cajas archivadoras de cartón prensado son algunas de las cajas de archivo más comunes. Protegen los documentos, son de fácil manipulación y se trata además de cajas de cartón baratas.

Las cajas archivadoras con llave están diseñadas para guardar documentos especialmente sensibles. En una oficina siempre hay documentos confidenciales que no deben estar al alcance de todos los empleados. Los responsables de la seguridad de estos documentos pueden guardarlos en estas cajas archivadoras con llave para proteger su confidencialidad. Las cajas archivadoras con llave son, frecuentemente, de metal.

Las dimensiones de la caja archivadora americana son perfectas para guardar gran cantidad de documentos de forma ordenada. La caja americana tiene gran capacidad y facilita la colocación en el almacén, optimizando el espacio disponible.

Las cajas de archivo con remaches son cajas archivadoras de cartón reforzadas, para mayor resistencia y duración. Son cajas reforzadas ideales para conservar cualquier tipo de documento.

Las cajas de archivo de colores, como las cajas de archivo azules, se van abriendo camino en un mundo que hasta ahora era casi monocromático. Estas cajas de colores pueden ser muy útiles para clasificar cajas de archivo definitivo. Los colores ayudan a categorizar y clasificar y también pueden constituir un elemento decorativo y de diseño en un entorno eminentemente funcional.

Las cajas de archivo A4 son muy corrientes en cualquier clase de oficina pues muchos documentos universales son de tamaño A4. Este tamaño es el más empleado internacionalmente y es lógico adquirir cajas de archivo A4 como práctica más común.

Las cajas de archivo ignífugas no son fáciles de encontrar en muchos centros de trabajo pero son una buena elección para proteger documentos y archivos sensibles. El fuego es un elemento que puede surgir en los lugares más inesperados y en ambientes con temperaturas muy elevadas por lo que contar con cajas de archivo ignífugas es una elección de seguridad muy acertada. Estas cajas de archivo son resistentes al fuego al humo. También hay modelos con tapa que cuentan con mecanismo de bloqueo para asegurar que la caja quede cerrada.

Las cajas de archivo en polipropileno son cajas de plástico rígidas y resistentes. Estas cajas tienen buena resistencia a impactos, así como a la humedad y a la penetración de microorganismos. Se trata, por tanto, de cajas higiénicas y seguras.

Las cajas de archivo libres de ácido son perfectas para guardar dibujos, grabados o fotografías.

Las cajas de archivo tamaño carta son cajas de archivo pequeñas, de menor capacidad, dirigidas a conservar documentos muy concretos. La correspondencia que debe conservarse en una oficina, una vez desechada información promocional y prescindible, es almacenada en este tipo de cajas de archivo de cartón o plástico.

Las cajas de archivo decoradas es habitual encontrarlas en los hogares y son cajas de archivo de cartón o plástico comunes que han sido personalizadas posteriormente. La personalización de estas cajas decoradas puede consistir en pintarlas, forrarlas o añadirles etiquetas y otros detalles originales.

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